martes, 13 de octubre de 2015

141015

He estado tan ausente este último tiempo que ya pensar que se aproxima fin de año me dan ganas de morir. He considerado un montón de veces sentarme unos 5 ó 10 minutos diarios en el computador para dedicarme exclusivamente a subir cosas en el blog pero, repito, odio los fines de año. Pero iniciando un tema nuevo, he vuelto, sin quererlo, a mis raíces: Harry Potter. Mientras hago un espacio entre las guías del preuniversitario y las revistas Vogue que adoro tanto. Este libro es mi cable a tierra, el libro que me recuerda que no necesito tener 14 años para sentirme totalmente bien otra vez. Tal vez muchas personas en el mundo compartan mi opinión pero no necesariamente con el mismo libro. Lo cual es mucho mejor. Todos somos diferentes y tenemos diferentes perspectivas de la vida.
Lo siento pero The Strokes me pone algo filosófica, no sé.



Y como verán, tengo algunos útiles nuevos. En realidad es algo que me encanta. Adoraría tener un alma humanista y tener una agenda para escribir mis pensamientos o lo que se venga a mi mente en cualquier momento... Pero no, salí racional para mis cosas y los rodeos me aburren. No sé, pero es una relación de amor y odio.
Nada es como uno desea.
Duele pero es cierto.
París y Nueva York, algún día seré de ustedes.

¿?

La gran pregunta... Qué ocurrió con mi vida. Han pasado vaaarios meses desde mi última publicación, la universidad y mi vida ya no son l...